Raphael fue uno de los actos principales del LaLiga Santander Fest, quien aprovechó su intervención vía digital para recordar la importancia de permanecer en casa durante la pandemia de coronavirus.
"Estoy muy triste de no estar con vosotros en donde estéis. Pero no podemos salir de casa, estoy encantado de estar aquí, para hablarles de LaLiga Santander, para hablarles de personas delicadas que no pueden salir, como yo, que me trasplantaron. No salgan de casa.
'El Divo de Linares' se paró sobre el escenario de Premio Lo Nuestro con la energía que lo caracteriza para interpretar tres de sus grandes canciones. Esta vez Gloria Trevi y David Bisbal se unieron a su voz para protagonizar una mágica actuación.
El cantante Raphael recibe este miércoles en Miami el Premio Lo Nuestro a la Excelencia en la 32 edición de estos prestigiosos galardones de la música.
Los artistas David Bisbal y Gloria Trevi homenajearán al artista español sobre el escenario en una ceremonia que podrá verse en Univisión, apunta el comunicado remitido a Europa Press.
A continuación, Raphael comenzará su gira Latinoamericana. En este primer tramo, visitará México, Colombia y Ecuador con el 'Tour RESinphónico', gira en la que presenta su último disco arropado por una orquesta sinfónica.
En este trabajo, producido por Lucas Vidal y grabado en los estudios de Abbey Road (Londres), revisa sus grandes clásicos con arreglos sinfónicos y toques espectaculares de electrónica. Las entradas ya están a la venta en www.raphaelnet.com
La gira pasará por Puebla (26 de febrero, Auditorio GNP Seguros), Ciudad de México (28 de febrero, Auditorio Nacional), Monterrey (5 de marzo, Auditorio Citibanamex), Guadalajara (7 de marzo, Auditorio Telmex), Bogotá (13 de marzo, Movistar Arena) y Quito (14 de marzo, Teatro Nacional Casa de la Cultura).
Miami, 10 feb (EFE).- El cantante español Raphael recibirá el Premio Lo Nuestro a la Excelencia 2020, confirmó a Efe este lunes la cadena Univision.
El niño de Linares será galardonado durante la gala de esos premios a lo mejor de la música latina en Estados Unidos, que se realizará el próximo 20 de febrero en Miami.
Raphael hará también “un ‘medley‘ (popurrí) de sus nuevos éxitos y de sus clásicos junto a otros dos grandes de la música”, indicó la cadena de televisión en una nota, si bien no precisó los nombres de los otros artistas.
Ante el anuncio, el cantante se declaró “muy emocionado” por recibir el reconocimiento y por su primera vez en el escenario del Premio Lo Nuestro.
“Me hace muchísima ilusión porque viene de mi gente latina a la que adoro desde hace muchos años”, indicó Raphael citado en el boletín.
Este galardón a la Excelencia ha sido entregado desde 1999, cuando lo recibió la Guarachera de América, Celia Cruz.Otros artistas reconocidos con ese premio han sido el trío Los Panchos, José José, Julio Iglesias, Chayanne, Emmanuel, Los Tigres del Norte, Ricky Martin, Ana Gabriel o Gloria Estefan.
Esto dijo Nuestro Idolo en sus cuentas de Instagram ,Facebook y Twitter
Hoy ha sido un día muy bonito. #REsinphónico es Disco de Oro! Gracias infinitas a mi equipo Universal Music Spain rlm y sobre todo, gracias a mi maravilloso público!!!!!!! Seguimos!!! PALANTE siempre!!!!
El cantante español Raphael se reunió con el Papa Francisco en Roma para inaugurar nuevo proyecto llamado “Mensajeros de la Paz”
El lunes pasado el destacado artista español Raphael y su esposa Natalia Figueroa asistieron a la misa matinal a cargo del pontífice en la capilla de Santa María, en el Vaticano. Allí se le vio conversando con el Papa, con quien se conocerían desde hace años.
Luego de esta visita, el cantante fue parte de la inauguración del proyecto solidario “Mensajeros de la Paz”, a cargo del padre Ángel, en la iglesia Los Santísimos Estigmas de San Francisco.
Este consistiría en ofrecer 90 camas a las personas más desfavorecidas además de atención y desayuno las 24 horas del día en la iglesia de San Francisco de Roma.
Empezamos a hacer realidad un sueño de muchos años... De vuelta en París. Seguiremos informando!!!! Nos vemos este sábado día 9 en el Palau Sant Jordi de Barcelona!!! PALANTE! — con Universal Music, Manuel Martos, Jacobo Calderón y rlm.
Yo soy aquel, Como yo te amo, Digan lo que digan... y lo que dice el público de Raphael, un grande de la balada romántica en español, siempre es bueno. Después de seis décadas en los escenarios, desde aquel A pesar de todo que grabó con tan solo 16 años, el cantante de Linares continúa ganando adeptos, sin barreras de edad, y colocando más premios en sus estanterías. Rafael Martos Sánchez sumó ayer, a sus 76 años, otro galardón a su ya nutrida lista, a la Trayectoria Musical, en la quinta edición de los Premios Radiolé, en una gala que se ha celebrado este jueves en Sevilla.
Y agradeció el premio cantando, precisamente con su Gracias a la vida, en uno de los momentos más cálidos de la ceremonia que se ha celebrado esta noche en Fibes, en el teatro del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, ante unas 3.500 personas deseosas de aplaudir, algo que hicieron de pie y con palmas por bulerías, al intérprete, actor y empresario que, por encima de todo, puede darle gracias a la vida por haberle dado una voz portentosa.
El locutor de Radiolé Joaquín Hurtado, conductor de la gala, recibió a Raphael a pie de calle y con alfombra roja, momento que el público pudo ver a través de una pantalla y lo presentó como el "más moderno" de los artistas. "Quizás porque soy muy curioso y estoy siempre rodeado de gente joven", aclaró el cantante, quien, ya en la sala, dedicó el reconocimiento especialmente a su público. "Gracias a todos ustedes que son los que han hecho mi carrera y los que la mantienen vigente", afirmó.
La gala, con más actuaciones además de las de los 10 premiados —son 12 pero dos ellos se han entregado a título póstumo— pero en la que cada artista ha interpretado solo un tema ha ofrecido durante dos horas y media un paseo por la música en español más querida por el público. Desde la cantaora Estrella Morente, que ha interpretado Soledad y ha hecho doblete con el premio porque recogió el suyo y el premio Temple y Pureza que ha recibido su padre, el cantaor Enrique Morente, a título póstumo; hasta Dyango, que a sus 79 años y a pesar de que hizo una gira de despedida en 2017 sigue entonando sus eternas melodías y emocionando al público. Con Dyango, el veterano de los galardonados, compartieron escenario Ketama, el trío que en 2018 resurgió tras 14 años de silencio, Kiko Veneno, Medina Azahara, Camela, Diana Navarro, María Toledo y El Arrebato, uno de los más aplaudidos de la velada.
"Radiolé sigue evolucionando sin perder su identidad y premia a los artistas más grandes de nuestra raíz musical, hemos colgado una vez más el cartel de entradas agotadas y hemos contado con un elenco envidiable", ha comentado Miguel Ángel Corral, director de Radiolé, una emisora del grupo PRISA que ha cumplido 28 años y que, según el último informe del Estudio General de Medios (EGM) tiene 484.000 oyentes. Como en anteriores ediciones, Corral ha recordado que parte de la recaudación de la gala irá destinada a la ONG Manos Unidas Sevilla.
El premio Homenaje a Manolo Escobar, fallecido en 2013, lo recogió su hija Vanessa García quien, muy emocionada, recordó la alegría que tuvo y supo transmitir su padre. "Él siempre me decía orgulloso: 'No seré el que mejor canta, pero sé que soy al que más quieren".
El espectáculo comenzó con un homenaje a Camilo Sesto, fallecido el pasado 8 de septiembre, con su tema Vivir así es morir de amor, interpretado por la cantaora Rosario La Tremendita guitarra eléctrica en mano. Por el escenario de Fibes desfilaron también artistas que no estaban en el palmarés de esta quinta edición como Sonia Priego La Húngara, que este año ha publicado su 16º álbum, Yo te esperaré; o el utrerano Demarco Flamenco, quien con su experimento La isla del amor, fusión de flamenco con ritmos electrolatinos, ha sumado más de 100 millones de visitas en Youtube. Además de la sevillana María Artés con sus canciones de amor como Los románticos, han actuado Rosa López, la primera gran revelación del programa Operación Triunfo, y de su misma hornada ha estado el trianero Manu Tenorio. La larga lista de actuaciones la completan, entre otros, Kiko y Shara, el dúo gaditano de los hermanos Gaviño, y otro dúo, también de Cádiz, El Tren de los Sueños.
Bien de ánimo, de salud y sintiendo que vive unos años “extraordinarios” de su vida. Así regresa el cantante español Raphael para presentarse por quinta vez al Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, esta vez con su más reciente experimento musical Raphael RESiphónico.
En este trabajo, el artista combinó sus más grandes éxitos musicales con el sonido sinfónico y electrónico. Para el recital en la isla, a celebrarse este sábado, 12 de octubre, estará acompañado por la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico en la interpretación del repertorio que incluirá temas inolvidables como “Qué sabe nadie”, “Mi gran noche” y “Yo soy aquél”.
Explicó en conferencia de prensa que tras el éxito que tuvo el disco sinfónico que lanzó hace cuatro años decidió “darle una vuelta de tuerca”.
“Ha quedado un disco fantástico, uno de los mejores de mi carrera porque además canto los más grandes éxitos de mi carrera. Solo canciones muy buenas pueden soportar ese cambio tan drástico. Con canciones de esas que se hacen ahora estas cosas no se pueden hacer”, comentó uno de los más importantes precursores de la balada romántica en español.
El disco fue grabado en el estudio Abbey Road, en Inglaterra, donde el legendario grupo británico The Beatles también grababa sus discos.
Al igual que en todas las metas que se propone lograr a través de su arte, Raphael se dejó llevar por su instinto artístico para determinar cómo armaría esta propuesta musical.
“No hay una razón específica, es lo que siento en ese momento, lo que me palpita. En eso vuelco mi interés y en cuanto a mis actuaciones, lo mismo pasa. Depende como esté ese día, como esté de ánimo, de contento o no. Y así me comporto y así salen a veces esas cosas mágicas que hago en el escenario”, dijo el intérprete, bien conocido por la pasión que entrega en cada uno de sus espectáculos.
En medio de la carrera que ha labrado por 58 años, su mayor fuente de creatividad es su familia, formada por su esposa Natalia Figueroa y sus cuatro hijos. Esa es la gente que lo cuida y él procura no descuidar.
“Mirando a mi familia ya estoy servido. Mi familia me da mucha fuerza”, aseguró.
Por otro lado, el cantante se mantiene en buen estado de salud y con energía para continuar cantando a los 76 años gracias a un estilo de vida que elimina los descuidos con el alcohol y el cigarrillo y todo lo que pueda ser una amenaza para su voz. Su garganta es un instrumento que cuida para que pueda aguantar “el martilleo” de una carrera tan larga.
“Es que, a mí, las juergas de más de dos, no me llaman la atención”, dijo con picardía.
Con ese mismo cuidado el artista ha procurado tomar las decisiones de su vida en todos los aspectos.
“Creo que sé ver lo que me conviene hacer. Yo dejo pasar lo que no me interesa porque no me va a hacer ningún bien y me ato a aquello que pasa que me interesa, no económicamente, sino que va a aportar a mi vida algo importante”, aseguró con una sonrisa.
El pasado viernes por la noche se produjo un auténtico terremoto en #Murcia, aunque no quedó reflejado en los registros sísmicos convencionales. Fue Raphael, el cantante que ya ha vendido 70 millones de discos por el mundo y que logró poner en pie a cientos de murcianos y murcianas de varias generaciones que llenaban hasta la bandera el foso y las gradas de la plaza de toros.
No defraudó. El de Linares hizo una auténtica faena torera, saliendo a hombros por la puerta grande tras dos horas y media de espectáculo a sus 76 años cumplidos, deleitando a sus incondicionales con temas tan clásicos como ‘Yo soy aquel’, ‘#Escándalo’ o ‘Digan lo que digan’ y otros títulos más recientes sazonado con la majestuosa presencia de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, lo que convirtió el concierto ‘#RaphaelResinphónico tour 2019’ en un híbrido entre la música orquestal y la electrónica, en un auténtico manjar para los sentidos.
Los cientos de murcianos que presenciaron el concierto en directo vieron a un Raphael pletórico, entregado como el primer día de su carrera, pero sin acordarse, posiblemente, que en el escenario había dos hombres con una sola voz: Rafael Martos, de cuerpo presente, y esa otra persona anónima que vive en él gracias a su#hígadoy que permitió que los fans murcianos del cantante melódico-sinfónico pudieran bailar y tararear sus melodías el pasado viernes por la noche.
Su voz cercana, sus afirmaciones contundentes, su mensaje alentador para los cientos de enfermos españoles en lista de espera para un trasplante es lo que podremos oír hoy de 1 a 2 del mediodía en el programa 'Cita con la salud', en Radio Compañía. Dedicaremos un especial al mundo de los #trasplantes porque, como dice Raphael, un trasplante te devuelve a la #vida.
Raphael, esta noche en La Axerquía. - Foto: MANUEL MURILLO
A pesar de la amenaza de lluvia que ha persistido en Córdoba durante toda la tarde, unas 3.000 personas, la mayoría de una media de edad de entre los 50 y 60 años, han asistido en la noche de este sábado al concierto que Raphael ha ofrecido en el Teatro de La Axerquía, dentro de su gira internacional RESinphónico Tour 2019, en el que el artista ha interpretado sus grandes éxitos bajo un prisma nuevo en el que se aúnan música orquestal y electrónica.
De esta manera, y gracias al parón de la lluvia -el Teatro recordaba a los espectadores unas horas antes del inicio del concierto «la prohibición de entrar con paraguas al espectáculo» a través de sus redes sociales- el mítico Raphael regresaba a Córdoba para presentar su nuevo disco RESinphónico, trabajo que presentó en Madrid el pasado mes de diciembre y que supone una segunda parte de Sinphónico, la obra que el artista de Linares grabó en el 2015.
Así, el público más fiel de este artista internacional ha podido disfrutar del Raphael más vanguardista, que, tras casi seis décadas encima del escenario, continúa demostrando su particular carisma y voz. Público más fiel y veterano porque entre los asistentes era difícil encontrar a personas algo más jóvenes, aunque algunas han asistido, como la pareja de amigas de 20 años formada por Ana María López y Cristina Sánchez, que se declaraban «fans del cantante, al que conocimos por nuestros padres». Claro.
También alguna que otra pareja de en torno a la treintena como David Morales y María Jesús Castro, pero lo dicho, la mayoría de los asistentes que han podido verse superaban los 50. Como era de esperar, este público entregado ha disfrutado durante todo el concierto con las nuevas versiones de los éxitos de siempre del cantante. Sin paraguas, Raphael ha vuelto a inundar con su música una noche cordobesa.
Los ademanes del artista, único en el mundo, se prodigaron durante toda la noche
Starlite vivió este sábado otra increíble noche de música que se saldó con un nuevo sold out. El décimo de esta edición. La ‘gran noche’ de Raphael también fue la de los asistentes del Auditorio. Revivieron con el artista los hits más aplaudidos de su carrera; esta vez con un toque clásico y electrónico a partes iguales. El primero de los matices corrió a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Málaga; un acompañamiento magistral que dotó temas tan conocidos como ‘Escándalo’; ‘Yo Soy Aquel’ o ‘Escándalo’ de un cariz superior gracias también a ricos arreglos electrónicos.
Esta revisión de los temas que le han dado a Raphael tantas alegrías están recogidas en su último álbum ‘RESinphónico’. Y la acogida de este nuevo trabajo del artista jienense, que lleva subido a los escenarios prácticamente 60 años, ha sido espectacular en Starlite. Raphael cuenta con un público entregado, que lo adora y lo sigue con mucho cariño. Que se levanta de su asiento cada vez que concluye una canción. Que canta de principio a fin todas las canciones y espera con expectación el siguiente tema de un concierto de casi dos horas y media de duración.
‘RESinphónico’
Considerado por el propio Raphael como uno de los discos más importantes de su carrera, ‘RESinphónico’ es una reinvención y revisión de lo ya vivido. Una mirada al pasado para traer sus canciones de antaño al más palpitante de los presentes; y convertirlas en un completísimo espectáculo incapaz de pasar inadvertido. El show dio comienzo con ‘Infinitos Bailes’; y continuó con aclamados temas como ‘Promesas’; ‘Digan Lo Que Digan’; ‘Volveré A Nacer’; ‘Que Sabe Nadie’ y un largo etcétera de grandes éxitos.
Raphael reservó momentos más íntimos y emotivos con ‘Los Hombres No Lloran’; la interpretación -solo al piano- de ‘Por Una Tontería’. O los temas cantados con el único acompañamiento de una guitarra ‘Gracias A La Vida’ y ‘La Quiero A Morir’.
“Esta es una radio de esas antiguas, de cuando se escuchaba buena música como la de Carlos Gardel”, afirmaba un Raphael emocionado justo antes de cantar a dúo –con la grabación de la canción de Gardel– ‘Volver’. Y a continuación seguía cantando otro tango, esta vez con nombre de mujer, ‘Malena’.
Momentos álgidos del concierto
Varios han sido los puntos extraordinariamente álgidos del concierto. El primero de ellos se desató al acorde inicial de ‘Mi Gran Noche’, tema en el que incluso se atrevió a coger la batuta para dirigir a la Orquesta Sinfónica, sustituyendo momentáneamente al director, Rubén Díez. Volvió a hacer lo mismo en ‘Escándalo’, pero esta vez en lugar de batuta utilizó sus expresivas manos para llevar los acordes al lugar indicado.
Los ademanes, seseo y carácter teatral que le han convertido en un artista único en el mundo se prodigaron durante toda la noche llevando al delirio a sus espectadores que pedían siempre un poco más de Raphael. Tras el tema final, ‘Como Yo Te amo’, el precursor de la balada romántica en España se despidió de su audiencia. Y ante la insistencia, volvió al escenario para regalar un fragmento, a capela, de ‘A Mi Manera’. Broche de oro para un espectáculo a la altura de Starlite Festival.
Asistentes amigos de Raphael
Numerosos amigos y seguidores de Raphael se acercaron hasta La Cantera para acompañarle en su concierto de Marbella. Actrices como Antonia San Juan; Natalia Verbeke; Norma Ruiz; Leticia Dolera y Susi Sánchez; el actor Fernando Andina; el director de cine Félix Sabroso; las presentadoras Ivonne Reyes y Sara Escudero; la empresaria Arancha de Benito; la modelo Vania Millán; el coreógrafo Poty Castillo; los cantantes Miguel Poveda; Juan Peña y Vicky Larraz; la colaboradora de televisión, Fiona Ferrer; la periodista Ana García Lozano; el director de El Español, Pedro J. Ramírez; el ex tenista Manuel Santana; Cari Lapique; y Carmen Lomana y Olivia de Borbón, que no quisieron perderse el fabuloso recital del cantante, actor y empresario andaluz.
La programación de Starlite continuará el lunes 29, con el de Taburete y Trapical Minds; el martes 30 de julio, con el de Melendi; el miércoles 31 será el turno de Pablo López, y el jueves, 1 de agosto, Don Omar.
La familia aristócrata de ella, Natalia Figueroa, se oponía a la boda con Raphael.
En estos tiempos donde abundan las separaciones matrimoniales y los divorcios siempre es halagüeño comentar que una muy popular pareja de la vida social y artística española celebre sus cuarenta y cinco años de casados; largo tiempo durante el que no se conocen fisuras de ningún tipo en su relación. Lo curioso en este caso es que la familia aristocrática de la novia se oponía tajantemente a que se celebraran los esponsales. Tuvo lugar la boda, el 14 de julio de 1972, pero antes de celebrarse resulta que comenzaron a deslizarse comentarios, tanto de los círculos sociales a los que pertenecía Natalia Figueroa y al ambiente artístico del que procedía Raphael prediciendo, como si los pronunciara el mismísimo Oráculo de Delfos, que aquel matrimonio iba a ser de corto recorrido, que se dice ahora. O sea, que tarifarían pronto. No es invento alguno, que lo escuché y lo leí en más de un sitio. Aquellos adivinos, chismosos que se meten en corral ajeno para hacer daño, se equivocaron de pe a pa. Tienen tres hijos, los han convertido en felices abuelos y es bueno evocar aquí algunos momentos difíciles que atravesaron hasta verse convertidos en marido y mujer.
Rafael Martos Sánchez, Raphael, era a finales de los años 60 un triunfador, nuestro cantante de música ligera más popular dentro y fuera de nuestras fronteras. Había ganado millones de pesetas, que invirtió primeramente en un piso para su familia, un chalé en Fuengirola (donde prefirió quedarse su padre, para cuidarlo), un apartamento de soltero, amén de otras productivas inversiones. No era un "don nadie" en cuestiones económicas. Por eso, cuando se supo que iba a casarse con una dama de la alta aristocracia madrileña, abundaron maliciosas críticas. Ya con anterioridad se venía diciendo que el intérprete de Linares era muy afectado, con amaneramientos, gestos y una determinada manera de hablar. En un país tan dado como el nuestro a presumir los gustos sexuales de Fulano y Mengano (no se celebraba aún el Día del Orgullo Gay) el anuncio de esta boda dio mucho de qué hablar.
Primero porque el padre de Natalia, Agustín de Figueroa, marqués de Santo Floro, hijo del conde de Romanones, que había presidido varios Consejos de Ministros en el reinado de Alfonso XIII, no estaba muy convencido de la decisión de su muy adorada hija, de los tres vástagos que tuvo (Matilde, moriría muy joven). Ya años antes le había quitado la idea de casarse con el actor Vicente Parra, joven muy conocido del marqués. Escritora muy amena, que frecuentaba las páginas de ABC, coautora de varios libros de éxito ilustrados por Antonio Mingote, y guionista de algunos programas de televisión, Natalia Figueroa era una mujer sobradamente conocida, que nunca alardeó de sus antepasados, manteniéndose siempre con su sencillez, naturalidad y afecto con cuantos la hemos conocido, siquiera superficialmente. Conoció a Raphael durante la entrega de unos premios que concedía un programa de Radio España dirigido y animado por Encarna Sánchez. A él le pareció "una persona tremendamente equilibrada, prudente, muy simpática". Lo anecdótico es que a ella, según me confesó en su residencia familiar de Biárritz, le resultó "tonto y vanidoso". Pero se reencontraron en una cena, y entre algunas chanzas, el divo pidió que alguien los presentara y fue mi recordado amigo y colega Antonio D. Olano quien hizo de intermediario; fueron a una sala de fiestas para aplaudir a Lola Flores y algunas veces se veían para almorzar.
Raphael le enviaba postales desde todos los lugares donde viajaba. Hasta que, pasados cinco años, él le pidió que se casaran, lo que a Natalia le sonó a broma. Pero, tesonero siempre, conseguiría sus propósitos. El marqués de Santo Floro claudicó y dio el visto bueno, como él mismo me contaría con el gracejo siempre de un gran, culto y divertido conversador: "Cuando Raphael vino por primera vez a casa a buscar a mi hija no estuvo ni simpático ni expresivo conmigo. Luego me confesó que era muy tímido. A mí, convivir con un artista como él me resulta fácil, porque he estado rodeado toda mi vida de muchos de ellos". Sobre su suegro, Raphael escribiría en sus Memorias, lo siguiente: "Es la persona a la que llegué a querer como un padre. Con toda mi alma". No se recató en ellas al citar a algunas personas, familiares de Natalia, obstinadas en opinar que a ella "no le pegaba nada Raphael". Eran la condesa de Yebes y Blanca de Borbón, condesa de Romanones. No quería casarse él sin el consentimiento del marqués, éste lo invitó a un almuerzo en casa y allí quedó sellada la próxima boda. Entre la nieta de un Grande de España y el hijo de un modesto fontanero.
Pude publicar en Semana, donde yo trabajé tantos años (veintitrés) las primeras fotos de los novios. Las obtuve tras marear bastante la perdiz en casa de un gran fotógrafo, que curiosamente vivía en un piso más abajo que el cantante: Juan Gyenes. Imágenes hasta entonces inéditas. Y pude enterarme de cuándo y dónde sería la boda, que los protagonistas habían organizado con un sumarísimo secreto. A pesar de todo fuimos una docena los reporteros que acudimos al evento, en Venecia. Los invitados del novio y la novia, separadamente, habían recibido diferentes billetes de avión, incluidos transbordos, para que nadie "se fuera de la lengua". Con razón, el humorista Mingote, me dijo: "Parece que hemos venido a una reunión de espías". Y el académico José María Pemán, muy amigo de la contrayente, me contó un chiste muy picante acerca de este viaje nupcial que le había divertido mucho.
El veterano colega de un diario madrileño, Yale, había contratado a una agencia de detectives para que le consiguiera dónde y cuándo iba a ser la boda. En mi caso, hube de viajar toda una noche en un tren por la Costa Azul, desde Barcelona, del que descendí en Génova, para irme al aeropuerto, vacío a las cuatro de la mañana y esperar tres horas dormitando en un banco hasta que se abrieron las taquillas y conseguí un billete aéreo para Venecia, adonde llegué sin mi maleta, que acabó arrumbada en un almacén del aeropuerto romano de Fiumicino. Un compañero tuvo que prestarme un traje completo, pantalón y chaqueta y yo me proporcioné camisa, corbata y supongo que un par de zapatos decentes también. A las diez de la mañana yo estaba en la ciudad de los canales, donde a poco de llegar ya me encontré paseando en una góndola a los novios. La reportera íntima amiga de ellos, la gran compañera Juana Biarnés (que en los últimos tiempos pasa por difíciles momentos) se quedó sin la exclusiva soñada. En nuestra profesión, quien no espabila se come pocas roscas…
Como era de esperar, en cuanto nos vieron Natalia y Raphael, extrañados al darse cuenta que cada uno de nosotros, a su manera había conseguido conocer el sitio del casorio, el día y hasta la hora, lo tomaron con buen humor, invitándonos, como no podía ser ya de otro modo, a la ceremonia, en la iglesia de San Zacarías (cercana a la plaza de San Marcos) y al "lunch" que siguió después en un bellísimo hotel, el Danieli Royal. Padrinos fueron el padre de la novia y la madre del novio, Rafaela. Hablé con el padre del cantante, Francisco Martos, que se situó en un discreto lugar del templo para pasar lo más inadvertido posible; un hombre sencillo, poco hablador con los periodistas, que apareció muy pocas veces fotografiado a lo largo de la carrera triunfal de su hijo. ¿Qué le parece emparentar con la familia Romanones?, le inquirí. "¿Y qué desea usted que le responda? Pues que todo lo que haga mi hijo me parece bien…". Casó a la feliz pareja el padre Cenobio, mexicano, que llegó expresamente desde el monasterio de Guadalupe. Calculo que fueron alrededor de sesenta o setenta los invitados, entre ellos, aparte de los antes citados, familiares y amigos, Carmen de Hohenlohe, la actriz Carmen Sáinz de la Maza y su marido, el director de cine Agustín Navarro, Paco Gordillo y Soledad, su mujer, Jaime Azpilicueta, Francisco Bermúdez…
Natalia Figueroa me comentó el porqué habían elegido Venecia para su desposorio: "Habíamos pensado en Versalles, pero cambiamos de idea, creyendo que además de un bello lugar, no muy lejos de Madrid, estaríamos a salvo de periodistas, no queríamos una boda con tumulto… ¡Figúrate si la hacemos en Madrid! Sólo con la presencia de las fans de Raphael ya habría sido un follón…". Pedí al cantante que estampara una dedicatoria, en la que de su puño y letra, escribió: "El más bonito día para recordar siempre". Y así lo hemos hecho nosotros ahora, cuarenta y cinco años más tarde.